viernes, febrero 25, 2005

Tres por ciento

(Donde se dice lo que no se dice y no se dice lo que se dice, o así.)

Hay que saber convivir
con el armario repleto
de ese tres por ciento, ¿neto?,
y no se puede admitir
que nadie pueda decir
que el rey estaba desnudo,
que se lo llevaban crudo,
salvo si el quid tremebundo
lo cavila todo el mundo,
aunque en silencio cornudo.

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